El Mundo de los Sueños y su Interpretación

Indudablemente, los sueños ocupan un lugar ínfimo entre nuestros intereses. Paradójicamente, vivimos unas 8 horas diarias inmersos en el mundo onírico, pero en nuestra escala de valores esto no parece tener la menor importancia. Aunque no existe todavía una explicación definitiva de lo que es exactamente el sueño, ¿por qué solamente consideramos como válida nuestra vida en el llamado estado de “vigilia”?

En el antiguo Egipto se creía que eran mensajes de los dioses. El primer libro, según se cree, sobre sueños fue compuesto por ellos hace unos cuatro mil años, así como el libro del tarot o libro de Thot (Ver en esta web de tarot). La cultura Asirio-Babilónica también elaboró libros de interpretación de sueños. Los hebreos tenían a sus propios interpretes elegidos por Jehová.

Recordemos, por citar algunos, los sueños de José, Jacob y Salomón; y al poderoso rey Nabucodonosor cuyos sueños fueron interpretados por Daniel, el intérprete elegido por Jehová y único, según el propio rey, que descifró sus sueños correctamente. Los griegos también consideraban a los sueños mensajes divinos. De hecho existían muchos templos sagrados donde se daba culto al sueño.

Freud otorgó a los sueños una nueva dimensión, pero no interpretó los mensajes como los hombres de la antigüedad, es decir, no les dio ese sentido trascendente y espiritual que le daban los antiguos. Según él, los sueños respondían a los deseos, que, por religión, ética, educación o moralidad, habían sido reprimidos. El simbolismo de los sueños, para Freud, se relacionaba con los deseos insatisfechos y los instintos primitivos. A la mayoría de los símbolos les dio un significado principalmente sexual.

Jung desarrolló la idea del inconsciente colectivo, que estaba formado por símbolos, sentimientos, ideas y recuerdos heredados y compartidos por toda la humanidad. Muchos símbolos que se encuentran en nuestro libro y otros libros del mundo editorial, se basan en arquetipos tomados del inconsciente colectivo, que son comunes a todos los individuos.

Ha existido por mucho tiempo y varias culturas cuentan con un rico historial y bancos de conocimientos sobre el tema. Desde la perspectiva kabbalística, los sueños son una de las formas más poderosas que tiene el universo para mandarnos mensajes y asistirnos en nuestro camino espiritual de crecimiento y transformación.

El Zóhar dice que un sueño es como una carta sin abrir, y su mensaje, una vez que la carta está abierta, depende de la conciencia de la persona que la interpreta. En otras palabras, cuando le contamos a alguien nuestro sueño, el sueño toma la realidad basado en la conciencia de la persona que lo interpreta. Es por eso que aprendemos que lo mejor para nosotros es hablar de nuestros sueños solo con aquellas personas que nos miran con ojos bondadosos y realmente.

La Tribu de los Senoi

Conforman una etnia de Malasia cuya visión del mundo onírico es radicalmente opuesta a la de las sociedades “civilizadas”. Su propia vida es embellecida y nutrida por los sueños. Fue el psicólogo Kilton Stewart quien más a estudiado a los Senoi (durante 15 años convivió con ellos) llamándole la atención el papel primordial que juegan los sueños en esta comunidad. Podríamos decir que para los Senoi, todo gira alrededor de los sueños. Para ellos ése es el mundo real y, cuando están aquí (en el estado de “vigilia”) utilizan y desarrollan muchas de las cosas aprendidas allá (en el mundo onírico).

Cabe destacar por si tal modo de ver las cosas pareciera “primitivo”, que se observa en los Senoi (según constató el Dr. Stewart) la ausencia de crímenes, de violencia, de conflictos armados e, incluso, de enfermedades físicas relevantes, así como de enfermedades mentales. Según el Dr. Stewart, los Senoi han hecho de los sueños una institución social. Consideran los sueños como mensajes de importancia primordial y sacan de ellos una sabiduría que hace que sus relaciones individuales y su vida social sean armoniosas y constructivas.

Los Senoi se esfuerzan en controlar sus sueños, cuyos personajes son para ellos tan reales como los encontrados en estado de “vigilia”. Por la mañana cada familia se reúne para escuchar el relato de los sueños que ha tenido cada uno, analizarlos y extraer su significado y, en caso necesario, la lección que de ellos se desprenda. Tras estas reuniones familiares los hombres se concentran bajo la presidencia del Halek, que desempeña el papel de chamán. En el curso de este coloquio cotidiano se comentan los cantos y danzas aprendidos en sueños.

Los Sueños en el Mundo

En muchas otras culturas el sueño nocturno asumía un papel muy importante y de esto quedan muchos vestigios. Robert Luxton aprendió de su maestro maya, Pablo Balam, que los jeroglíficos mayas, llamados la “escritura nocturna”, se explican en sueños y visiones que se muestran sólo después de una prolongada contemplación e interiorización de los signos.

Obviamente, en los relatos bíblicos se observa la capital importancia que hebreos y otros pueblos de medio oriente concedían a los sueños. En esos textos observamos básicamente dos modelos de experiencia onírica: el mensaje directo y el lenguaje simbólico-onírico. Homero distinguía los verdaderos sueños (“que nos vienen flanqueando las puertas de marfil”) de los falsos (“que pasan por las puertas de cuerno”).

Los egipcios creían que, durante el sueño, el Ba (cuerpo sutil del alma o la psiquis) se movía en los reinos espirituales fuera de la envoltura física. En China, hace más de mil años, el sabio Tchuan-Tsen, después de soñar que era una mariposa, se hacía la siguiente pregunta: “¿Qué soy yo en realidad? ¿Una mariposa que sueña que es un filósofo o un filósofo que sueña que es una mariposa?”

D. Panchito, famoso curandero de Yucatán (México), a la edad de 131 años, con una perfecta lucidez, afirmaba haber recibido todo su conocimiento en sueños y además, tenía la capacidad de comunicarse con cualquier persona o lugar del mundo a través de los sueños. Quienes conocemos un poco la cultura maya sabemos que lo último que haría un indígena yucateco de sangre maya sería mentir.

Sueños Premonitorios

Son innumerables las teorías que se han elaborado para explicar el porque algunos sueños se cumplen. Lo más “racional” es pensar que se trata de “casualidades” y, sin embargo, esta palabra cada vez tiene menos sentido en la ciencia moderna. Parece ser que todos vivimos sueños que se cumplen o que muestran determinados aspectos del futuro cercano. A pesar de esto la mayoría pasan desapercibidos debido, principalmente, a dos factores:

  1. La escasa memoria onírica de la que gozamos (no recordamos la mayor parte de nuestros sueños al despertar).
  2. El escaso valor que concedemos a lo poco que recordamos.

Estas premoniciones suelen expresarse en el típico lenguaje simbólico del mundo de los sueños. Como ejemplo de esto último citaremos el histórico sueño de Calpurnia, esposa de Julio César, la cual antes del fatídico asesinato soñó que una estrella se caía del cielo interpretándolo ella como un funesto presagio (simbolismo: ESTRELLA = rey, emperador, césar; CAÍDA = muerte).

El célebre sueño de Abraham Lincoln. Pocos días antes de ser asesinado tuvo un sueño que le impresionó vivamente y que contó a su esposa. En el sueño él entraba en la Casa Blanca y veía allí un catafalco rodeado por una guardia de honor. “¿Quién es el muerto?”, preguntó. Y un soldado le respondió: “Es nuestro presidente. Ha sido asesinado”.

El Sueño Creador

Es habitual que las ideas más geniales se nos ocurran cuando menos estamos pensando en el asunto. Parece como si al distraer la atención del asunto principal y conseguir cierta relajación física y mental, el aparato psíquico pudiera conectarse con otras áreas o campos más eficaces que el pensamiento ordinario. Pero en los sueños, funcionando la psiquis fuera del estrecho campo del pensamiento encadenado y discursivo, accede a fuentes de información insospechadas. Volvemos a perdernos esta maravillosa facultad al no concederle nuestra cultura a los sueños la atención debida.

En un sueño el químico alemán August Kokule vio unas serpientes mordiéndose la cola. Este espectáculo orientó sus investigaciones hacia una nueva dirección y le permitió descubrir la estructura en anillo de la molécula del benceno. “Aprender a soñar”, aconsejaba en broma a sus auditores, en 1890, en un coloquio científico.

Elías Howe intentaba en vano construir una de las primeras máquinas de coser. Una noche, en sueños, se le aparecieron unas lanzas. Su aspecto le sugirió la idea de colocar el ojo de la aguja abajo y no arriba. Esta idea hizo desaparecer la dificultad que le había detenido hasta entonces y que le estaba pareciendo insuperable.

Gracias a un sueño Edgar Wallace pudo escribir el último capítulo de una novela policíaca, final que estaba buscando desesperadamente. La intriga, muy bien logrado. Franz Lehar, el autor de “La viuda alegre”, compuso, en sueños, todo un vals (cuya partitura escribió al despertar) y que tituló “Oro y plata”. También en sueños descubrió el húngaro Biro el principio del bolígrafo.

Sueños Auto-inducidos

Es posible incrementar la receptividad hacia los sueños de tipo inspirativo o incluso orientar los sueños hacia un fin cognoscitivo concreto por medio de prácticas, ejercicios, rituales, objetos o lugares especiales (todas las religiones han conocido o conocen estos aspectos). A principio de la era cristiana, en el mundo greco-latino, existían templos a donde acudían los enfermos buscando la salud.

Se realizaban allí ritos purificadores donde no faltaban los perfumes, símbolos sagrados, oraciones, abluciones, etc. Los enfermos dormían allí. Cuentan que sanaban si obtenían la visión de Esculapio. El dios se aparecía bajo diferentes formas, ya como un anciano barbado o como un joven muchacho o incluso como serpiente. A veces el enfermo sanaba al ser tocado por el dios y otras se le indicaba el procedimiento curativo en el mismo sueño.

Así, no cabe duda, que la mística sincera, tal como la entienda cada individuo y no como se le imponga, parece ser una llave que abre las puertas que unen esas “partes desconocidas de la psiquis” o “centros superiores del Ser “ con nuestro ordinario intelecto.

La Interpretación de los Sueños

A continuación incluimos una experiencia vivida por Carl Gustav Jung y narrada en su libro Recuerdos, sueños y pensamientos:

“Soñé que la cama de mi mujer era una profunda fosa con muros tapiados. Entonces oí un profundo suspiro, como cuando alguien expira. Una figura que se parecía a mí mujer se incorporo de la tumba y surcó los aires. Llevaba una túnica blanca en la que había bordados extraños signos negros. Me desperté y desperté a mi mujer y miré la hora. Eran las tres de la mañana. El sueño había sido tan extraño que pensé en una defunción. A las siete llegó la noticia de que una prima de mi mujer había muerto a las tres de la mañana”.

“Cuando se tienen experiencias de este tipo se toma un cierto respeto por las posibilidades y aptitudes del inconsciente. Sin embargo hay que ser siempre crítico y saber que tales comunicaciones pueden tener un sentido subjetivo, pueden coincidir con la realidad o no”.

Evidentemente el Lenguaje de los Sueños es comparable al Lenguaje de las Parábolas: tanto el simbolismo de los sueños como el de las parábolas no pueden interpretarse literalmente. Para entender su significado es necesario establecer conscientemente una conexión con la misma fuente de tal lenguaje. Para ello necesitarnos familiarizarnos con sencillas técnicas de meditación. Este es el procedimiento:

Siéntese el interesado en un cómodo sillón, sentado de la forma que prefiera o estirado en su lecho. Relaje muy bien todos los músculos de su cuerpo ayudándose de la técnica que prefiera. Relaje su mente separándola de las preocupaciones habituales (comprenda la inutilidad de pensar en estos instantes). Realice algún acto de devoción según su religión o creencias particulares. Busque “aquello que puede iluminarle dentro de sí mismo”. Ahora, tranquilamente, reconstruya el sueño del cual pretende conocer su significado. Reconstrúyalo con la intención de volver a vivirlo conscientemente. Deje que un poco de sueño se apodere de su cuerpo pero manteniendo la lucidez de su experiencia. Vívalo sin pensar. Despreocúpese y fluirá hacia usted una fuente de ideas intuitivas.

Pueden encontrar una guía para la interpretación de los sueños en el siguiente enlace: Significado de los Sueños

Sobre Alexander Barranca

“Callando es como se aprende a oír; oyendo es como se aprende a hablar; y luego, hablando se aprende a callar”. --Diógenes de Sìnope